FICHA AMPELOGRAFICA
Presenta dos tipos de hojas: una entera redonda y otra con tres lóbulos marcados. Tiene una vellosidad intensa en la parte media-baja del envés de la hoja.
Su seno peciolar es abierto en “U” o en “V”.
El borde de la dentadura es rectilíneo y pequeño.
Presenta a menudo pecíolos de color rojo.
Los racimos son medianos, a menudo alados y bastante sueltos. Las bayas son esféricas, pequeñas o medianas, de color negro azulado, con piel delgada y pulpa blanda.
Madura en primera época tardía.
Bastante resistente al Oídio, y por eso se extendió en el siglo XIX. En contrapartida es muy sensible al Mildiú, a la Escorosis y a las heladas de invierno.
La cepa de dos nombres
Es una cepa tinta de origen francés, también llamada Côt en diferentes lugares del mundo, especialmente Burdeos y Chile. Su nombre Malbec surgió en el Medoc. Esta uva ha encontrado su lugar de predilección en Touraine. Se originó en Burdeos, donde perdió popularidad frente al avance del Merlot, pero aún es importante en Cahors (sudoeste francés).
Frágil, da a los vinos una gran calidad cuando es podada corta, aunque se corre el riesgo de rendimientos irregulares.
Esta parra estaba muy difundida antes que la filoxera hiciera estragos en los viñedos del viejo continente, especialmente Francia. Muchos franceses consideran que el vino obtenido de este cepaje sólo es una versión un poco rústica y diluida del Merlot. Tal vez por eso nunca se replantó ni mostraron mayor interés por recuperar la planta. Algo parecido a lo que ocurrió con el Carménère, desaparecido en Francia y ahora emblemático en Chile.
Si bien la introducción de clones ha permitido que la cepa Côt o Malbec tenga una alta productividad, es con bajos rendimientos –alrededor de 100 quintales por hectárea– cuando alcanza su tipicidad varietal, más apreciada por los enólogos. En laderas y partes altas alcanza su plenitud, con una acidez equilibrada y taninos adecuados. Origina un vino intenso, color rubí. Al ser plantado en cuarteles de menor altitud también baja su acidez y los taninos. El color del vino no tiene la misma intensidad, resulta más liviano y debe consumírselo joven. En las zonas bajas su acidez puede llegar a ser deficiente: en estos casos se impone como vino de mezcla. Las variedades con que se la asocia, generalmente, son la Cabernet Sauvignon y la Merlot. También se adapta muy bien para la elaboración de vinos finos rosados.
Argentina es el principal productor de esta variedad, debido a que su clima es el que más la favorece en Sudamérica. Es la cepa tinta más extendida y característica de ese país, donde encontró las condiciones ecológicas ideales para su desarrollo, adaptándose particularmente bien en el departamento de Maipú, Mendoza, y en particular en las localidades de Cruz de Piedra, Luján de Cuyo y Vistalba.
EL VINO
Côt o Malbec origina vinos de cuerpo medio con ciertas notas terrosas. Es de buen cuerpo y color, cuyo paladar tiene un toque de rusticidad. Pero, como es normal, hay diferencias según las zonas. Por ejemplo, en los cuarteles altos, el Malbec o Côt da un vino con buena acidez, cuerpo y color, con taninos que le brindan amplia capacidad de añejamiento y conservación. En los bajos, tal como se señaló antes, descienden la acidez y los taninos, por lo cual el vino es más ligero y madura más rápidamente.
Es desde hace una década que algunos productores nacionales se han atrevido a vinificarla como varietal (Viu Manent, Valdivieso, Santa Inés-De Martino y Bouchon especialmente), es decir, sin mezclarla con otros cepajes, con éxito. Pero también ha formado parte de mezclas de alto nivel con otras cepas, dado su carácter muy frutal.
CATA
El vino presenta un color más bien marrón, donde se destacan las notas terrosas, de limpidez generalmente baja y cierta luminosidad opaca.
En nariz se demuestra en carácter varietal de la cepa, aromáticamente suave, con presencia de frutos rojos como mora en el fondo.
En boca permanecen las sensaciones achocolatadas, a tierra y bulbo, de larga persistencia, cuerpo medio y agradable final.
COMIDAS
Un vino Côt o Malbec es ideal para acompañar carnes rojas suaves, platos de condimentación media y quesos más cremosos que blancos. Su temperatura ideal varía entre los 14 y 16°C.